Desde hace algunos años se viene produciendo un debate sobre el COSTE DEL RIESGO que, básicamente, se compone de algunas partidas que se forman por el sumatorio de todos los costes (primas) que inciden tanto en la cobertura de siniestros como en la administración necesaria para llevar esa tarea a buen puerto. Por supuesto, no se pueden olvidar en este escandallo final los siniestros no cubiertos, las franquicias reales a cargo del tomador, así como los límites y sublímites a cargo del mismo.
En definitiva, el COSTE DEL RIESGO debería ser la guía de gestión del Gerente de Riesgos corporativo.
Los departamentos de control y financiación de los riesgos aleatorios en las empresas tienen que sufrir periódicamente insinuaciones sobre el excesivo coste de los servicios de personal asociados al mismo, como si de alguna manera se pensase que todo consiste en hacer pólizas previamente redactadas por los aseguradores, a las que poco se puede añadir por parte de los Gerentes de Riesgos. Esta idea es muy peligrosa, ya que el análisis previo del riesgo, sus características y el diseño final de la cobertura responde siempre al trabajo de un equipo multidisciplinar donde entran en juego materias de carácter legal, financiero, contable, fiscal y, por supuesto, técnico. Y lo que es más complejo: se juega siempre en un terreno estocástico y de futuro, ya que primero se pagan las primas al asegurador con la promesa de una posible indemnización en caso de siniestro.
Este dinamismo en los flujos financieros requiere un modelo eficiente de compra de seguridad en el tiempo. Estas circunstancias hacen necesario que los departamentos de control de riesgos cuenten con técnicos preparados, motivados y con el soporte adecuado, ya sea interno o externo.
En ocasiones, las áreas de Recursos Humanos plantean la posibilidad de que los riesgos aleatorios no sean manejados exclusivamente por equipos de la casa, sino que se apoyen en expertos externos, aludiendo a la flexibilidad que ofrecen sistemas como el “OUTSOURCING” o la contratación de servicios “IN-HOUSE” a través de un corredor especializado.
La idea de transformar parte de los COSTES FIJOS de la plantilla en costes variables mediante estos sistemas es una alternativa estratégica atractiva que conviene analizar con rigor.
Veamos las razones de dicha afirmación:
- La cultura empresarial específica de cada empresa se logra después de años de trabajo.
- No debemos poner en el mercado datos sensibles sobre nuestro negocio y, menos aún, sobre nuestras debilidades.
- Los procesos de aseguramiento están basados en la confidencialidad y, de la otra manera, esta no se garantiza.
- Es difícil integrar a personas ajenas a nuestra organización sabiendo que hay mucha rotación en esos puestos.
No obstante, la experiencia demuestra que existen modelos de éxito. Se han dado casos de buena integración hasta el punto de pedir a dichas personas que se pasen a nuestras plantillas; pero no siempre es así.
