Javier Navas Olóriz- Director General de IGREA
Lograr por parte del Gerente de Riesgos el máximo control en las renovaciones de sus programas de seguros, exige mucha información y conocimientos amplios, aunque en principio algunos de ellos pueden parecer irrelevantes. Podemos observar, que según se va avanzando en las siguientes renovaciones, ese aprendizaje servirá al menos para iluminar algunas claves que se nos pueden escapar, ya que no siempre las dificultades se pueden achacar a la dureza o no de las condiciones del mercado. Dichas situaciones nos empujarán a buscar formas más sofisticadas de colocación en los mercados especializados en algunos tipos de riesgos corporativos, y a la vez saber de qué forma podemos controlar nuestra estadística real de reclamaciones por siniestros.
En este contexto, el reaseguro se convierte en un instrumento esencial. Junto con otras formas de protección, contribuye de forma decisiva a la estabilidad financiera de las aseguradoras. De hecho, puede afirmarse que el reaseguro implica siempre el traslado de una parte del riesgo inicialmente asumido por el asegurador directo (cedente) hacia otro asegurador (aceptante).
A diferencia del coaseguro, en el reaseguro el asegurador directo es el único obligado frente al asegurado por la totalidad del riesgo cubierto.
El reaseguro, surge como una exigencia obligada en la técnica aseguradora, ya que permite una mayor homogenización de los riesgos asegurados, evitando o paliando las desviaciones desfavorables de la siniestralidad.
Los responsables de Riesgos deben conocer los diferentes tipos de reaseguro para entender como la Aseguradora de sus programas corporativos de seguros, se enfrenta a la siniestralidad por un lado y a la estabilidad de sus propias cuentas.
Existen muchas clases de reaseguro, aunque mencionaré únicamente las siguientes:
Según la forma de contratación
- FACULTATIVO para ambas partes y es muy usado en la suscripción de los grandes riesgos. Se realiza contrato a contrato, individualizándolos, y se usa principalmente en riesgos de alto grado, con fuertes capitales que requieren un estudio detallado de la cesión.
- OBLIGATORIO para ambas partes. Se da un tratamiento genérico a los contratos, por lo que en este caso, no se pueden estudiar los contratos uno a uno. Para el asegurador cedente supone tener una cobertura automática sin tener que negociar cada cesión. Es muy usado en el seguro de autos.
- Mixto es una mezcla de los dos anteriores
Según el contenido de las cesiones
- Reaseguro de riesgos: Es la forma más clásica en el que el asegurador cede al reasegurador parte de los riesgos asumidos, y puede ser de varias clases:
- Cuota parte – Se produce, cuando la cesión es una parte alícuota del riesgo, y en esa misma proporción, el reasegurador sigue la misma suerte del asegurador directo. Se utiliza en cesiones peligrosas o por parte de aseguradoras nuevas o con poca experiencia.
- Excedente o exceso de Riesgos – En este caso el asegurador directo fija unos plenos de retención propia de acuerdo a su interés, y cede al reasegurador el exceso de capitales que superen dichos plenos de retención que se denomina plenos de cesión.
- Reaseguro de siniestros: El reasegurador interviene únicamente cuando la siniestralidad ha superado los límites previstos en el contrato y puede ser de varias clases:
- Excess of loss – Cuando el exceso de pérdidas se fija póliza a póliza y por siniestros individuales al sobrepasar dichas pérdidas un cierto límite. Es habitual en el seguro de autos.
- Reaseguro de Cúmulos – Se utiliza para cuando un mismo siniestro puede afectar a varias pólizas. Es habitual en el seguro de vida o de accidentes.
- De exceso de siniestralidad (Stop -Loss) – Cuando el exceso de siniestralidad se determina de forma global sobre el total de las pólizas aseguradas en el ramo, y al sobrepasar aquélla una cifra o coeficiente previamente establecido. A partir de esa cantidad comienza a indemnizar el reasegurador.
El reaseguro es una herramienta esencial para que las aseguradoras mantengan la estabilidad de sus cuentas y gestionen adecuadamente la siniestralidad. Conocer sus diferentes modalidades permite al Gerente de Riesgos comprender mejor cómo la aseguradora sostiene los programas corporativos, especialmente en momentos de alta exposición. Este entendimiento mejora la capacidad de control durante las renovaciones y fortalece la toma de decisiones estratégicas.
